Mi experiencia en la Valencia Indie Summit

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Las Naves de Valencia comienzan marzo abriéndose al videojuego independiente nacional e internacional

¡Hola de nuevo, y bienvenidas a esta nueva entrada del blog! Hoy cambio el tono divulgativo que he venido utilizando en posts anteriores para convertirme en reportera dicharachera de The Game Junkie. Toca hablar del Valencia Indie Summit, evento al que acudí la semana pasada y que buscaba conectar la ciudad homónima con el universo del desarrollo de videojuegos independientes. Este se celebró los días 1 y 2 de marzo en el centro de innovación Las Naves.

Si recordáis lo que os conté la semana pasada, mi cometido allí era realizar una pequeña corresponsalía y ampliar la red de contactos de Terebi Magazine con ayuda de más chicas. La situación dio un giro 24 horas antes, cuando nuestra compañera Marta Gil, miembro del comité organizador, pidió ayuda en el Telegram de FemDevs Valencia tras la marcha inesperada de algunos voluntarios. El equipo terebita acudió al rescate, como podéis deducir por la imagen que encabeza el post. Así, compaginé labores de prensa con el control del acceso a las ponencias, la atención a visitantes y expositores y otras tareas de apoyo.

La primera jornada fue la más agotadora de ambas debido a la visita de alumnos de instituto, pero pude disfrutar y aprender algo nuevo en casi todas las charlas. Mi favorita fue la protagonizada por David Férriz de Spherical Pixel y Devilish Games, dos empresas que luchan desde hace años por dar peso al sector videolúdico en la provincia de Alicante.

Al margen de las complicaciones típicas, nos enfrentamos al problema de tener que cubrir la ausencia de una speaker. Nuestra pequeña tormenta de ideas terminó por ser una  mesa redonda  sobre los  primeros pasos en el mundo del videojuego, la cual aprovechamos para reflexionar sobre diversos temas relacionados.

Marta Gil actuó de moderadora, si bien hubo momentos en los que compartió sus experiencias como diseñadora de niveles en Tahutahu Studio. Tamar Cerdá representó a las artistas, Beatriz Olcina a las productoras audiovisuales, mi compañera Cristina Barreiro, a las programadoras; y yo, a las periodistas y marketeras. Dado que las anteriores charlas no tuvieron presencia femenina –más tarde llegaría Marta Nogueras para representar Lanzadera, una aceleradora de empresas–, nosotras dimos a la mujer profesional y estudiante todo el peso que merecía.

Fue muy gratificante comenzar y ver que había tanta gente dispuesta a escucharnos. Cada una aportó sus experiencias personales y hubo ciertas discrepancias como en todo debate sano, aunque coincidimos en dos puntos clave de la conversación: el primero, que las universidades nos ofrecen una formación demasiado escueta y general para lo que las empresas demandan hoy en día; y el segundo, la necesidad de seguir aprendiendo por cuenta propia –en la medida de lo posible– a través de proyectos propios, que sirven para dar más atractivo al portfolio.

Posteriormente, y para nuestro asombro, varias personas quisieron conocernos mejor. En mi caso, fueron pequeños desarrolladores que deseaban saber más de Terebi, invitarme a probar sus juegos en la zona expo y crear una nueva amistad dentro del sector. Aún tengo pendiente contactar con todos ellos y agradecerles ese acercamiento, así como las posteriores conversaciones que tuvimos tanto en el primer como en el segundo día de Valencia Indie Summit.

La última sorpresa llegó finalizada la charla de financiación, en la que participé como público durante el turno de preguntas. Una cuestión relacionada con inversiones en eSports me sirvió para hablar durante el picoteo de cierre con Ricardo Bonafont, del despacho de abogados Adequa, y Ángel Buigues, BStartup Advisor en el Banco Sabadell, quienes me dieron ideas muy interesantes sobre las que investigar en un futuro no muy lejano.

Aún con el cansancio acumulado de más de 12 horas de trabajo, aquella noche quisimos celebrar por unas horas nuestros éxitos conjuntos y propios. Para ello fuimos a un lugar idóneo: el eSports bar Oh My Game! de Valencia. La cena, a la que también asistieron varios devs, transcurrió entre grandes éxitos de rock y conversaciones llenas de risas. Allí, además, tuve la oportunidad de compartir un ratito con el International Brand Manager de Pathea Games, Martín, a quien conocí por Twitter en enero y me apetecía mucho desvirtualizar. Sin duda, ¡fue una de las noches más divertidas que he vivido en los últimos meses!

 

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Publicado por Samanta Sempere

Consultora de marketing digital y periodista made in Elche, 26 años. Adoro los videojuegos casi tanto como la pizza hawaiiana. Mis especialidades son la gestión de redes sociales, el SEO copywriting y los chistes malos, de esos que te quitan las ganas de vivir.

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