Takeshi y Hiroshi

Un emotivo recorrido por la mente del game designer

Estudio Oink Games Inc.
Publisher Oink Games Inc.
Lanzamiento 2020
Plataformas Nintendo Switch, iOS

 

Trama
A sus 14 años, Takeshi sueña con ser diseñador de videojuegos. Como sabe que la práctica es importante para conseguir su objetivo, el chico decide invertir su tiempo libre en crear un pequeño RPG clásico. Su hermano Hiroshi, de solo 7 años, descubre el proyecto y le suplica que le deje probarlo. Takeshi sabe que la aventura está sin terminar pero, arrastrado por el miedo a decepcionar a su primer y único fan, le permite jugar mientras él mismo dirige a los enemigos en secreto. Esto sucede en un momento crucial de sus vidas: poco después de la primera partida Hiroshi cae enfermo y el videojuego se convierte en su mayor fuente de esperanza. A partir de entonces, el game designer se propone terminar el juego para seguir haciendo feliz a su hermano mientras este lucha por recuperarse.

 

Gameplay
Durante ocho episodios, nos enfrentaremos al héroe encarnando a enemigos surgidos de la imaginación de Takeshi. Para ello recorreremos diferentes escenarios en pantallas de scroll lateral y lucharemos en batallas por turnos. El objetivo será alcanzar un determinado nivel de emoción al cabo de cinco rondas y procurar que el héroe sobreviva a todas ellas. Bajo este sistema, Hiroshi se divertirá más cuanto menos vida le quede. Ello nos obligará a estar al límite constantemente para alcanzar el objetivo final. Y por si algo se tuerce, hay puntos de control justo antes de llegar a la tercera ronda para que no nos veamos forzados a repetirlo todo.

La dificultad aumenta de manera progresiva hasta la fase final, donde la diferencia con respecto al nivel anterior es más notable como símbolo del duelo interior al que se enfrenta Hiroshi. Será importante fijarse en el rango de daño en el que se mueve cada monstruo y cuántos turnos tarda en desfallecer, aunque el resultado siempre tendrá algo de azaroso. Cada batalla nos permite incluir hasta siete criaturas y existen tantas combinaciones posibles que es imposible aburrirse, de manera que la escasa variedad de monstruos termina agradeciéndose. También indicaremos al protagonista cuándo puede realizar acciones especiales que le otorgan ventaja en combate.

Lo más llamativo de Takeshi y Hiroshi es su manera de introducirnos en la mente de un diseñador de videojuegos casi sin que seamos conscientes de ello. Las cinemáticas entre escenarios están ahí para recordarnos que hay un motivo por el que estamos llevando a los malos: queremos ver la sonrisa de nuestro hermano pequeño en un momento sumamente complicado para él. Para ello, será necesario que aceptemos la importancia de perder y hacerlo de la manera más épica posible. No importamos nosotros como creadores, si no la persona que está al otro lado de la pantalla. Sin duda, el juego de Oink Games es una experiencia que recomendaría probar a cualquier persona ajena al videojuego como industria. A mayor entendimiento del proceso creativo, menos probable será que la sociedad continúe recayendo en viejos prejuicios.

 

Apartado visual
Para marcar la diferencia entre la realidad y la ficción, Takeshi y Hiroshi utiliza dos estilos artísticos diferentes. Las escenas son preciosas cinemáticas stop motion, recreadas frame por frame con marionetas de plastilina (como en Coraline o La Novia Cadaver); y dentro del videojuego, veremos un mundo en 2D con un estilo artístico minimalista, una combinación cromática muy bonita y animaciones sencillas. En el juego, además, tendremos una distribución de elementos propia del RPG clásico: una franja con marcadores de posición, estrés y diversión en la parte superior de la pantalla; y el menú de acciones en la parte inferior.

El conjunto no solo entra por la vista, si no que sirve para pillar desprevenido al incauto que llega buscando un jueguecillo entretenido sin más. En mi humilde opinión, también podría ser una metáfora de la niñez como un periodo de inocencia en el que todo puede arreglarse con esperanza, esfuerzo y buena voluntad. Quizás, eso cambia en el mundo del héroe a través de la paleta de colores de los enemigos, que presenta tonos más oscuros.

 

Sonido
La banda sonora de Takeshi y Hiroshi es sencilla, agradable y se acopla bien a cada momento del juego. Mientras que los temas del mundo real tienen una nota más positiva, en el juego encontraremos otros más oscuros que acompañan genial los momentos de incertidumbre y tensión. El más emotivo es, sin duda, el tema principal del juego. Podremos escucharlo al completo en los créditos finales. Con respecto a los efectos de sonido dentro del videojuego, encontraremos la misma sencillez e inspiración que en el apartado visual. Un añadido a resaltar son las notas y breves melodías que acompañan a cada diálogo para reforzar el significado de esas intervenciones, ya que los personajes no están doblados.

 

 

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Publicado por Samanta Sempere

Consultora de marketing digital y periodista made in Elche, 26 años. Adoro los videojuegos casi tanto como la pizza hawaiiana. Mis especialidades son la gestión de redes sociales, el SEO copywriting y los chistes malos, de esos que te quitan las ganas de vivir.

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