Ludiccionario: Tipos de narrativa

Profundizando en la creación de universos jugables

Implementar una estrategia ludificada pasa por construir un mundo ficcional que incorpore al aprendizaje un plus de diversión. Se trata de hacer que el alumno deje de pensar en la obligatoriedad de aprender el contenido y perciba el juego como un espacio seguro en el que desarrollar soluciones de forma creativa. Vista así, la ludificación bien implementada podría concebirse como una zona de entrenamiento más allá de la realidad.

Uno de los aspectos que no puede faltar en tu aventura es la narrativa, un elemento de la dinámica ligado a los deseos y las motivaciones del jugador. Sobre este y otros construiremos las mecánicas con las que interactuará para superar la aventura. No la confundas con la trama principal ni el guion literario: nos referimos a todos los aspectos de tu universo ficticio. La historia jugable sería parte de esa narrativa, en la que también se cuentan los eventos del pasado, la mitología o los cuentos populares, las costumbres de los habitantes, los objetos y más.

Este gran batiburrillo de elementos puede separarse en dos subtipos:

 

a) La narrativa embebida

Es aquella que define el creador antes de que el jugador intervenga. Tiene diversas formas de presentarse: a través de los personajes y los entornos, los objetos clave, el sonido y mucho más. Por ejemplo, la narrativa embebida estaría presente en la música que tú elijas para ambientar las sesiones de juego porque ya cuenta algo del mundo.

Muchas veces ese material no se utiliza en la propia aventura. Sin embargo, suele gustar al jugador “explorador” (según la taxonomía de Bartle) que necesita ir más allá de las tramas porque quiere abarcar la complejidad del mundo. Piensa en cómo se incorporan elementos contextuales como mapas o guías de clanes en los manuales de rol. En este sentido, te recomendamos buscar aventuras completas de Dungeons&Dragons para ver algún ejemplo práctico.

También dispones de una opción muy interesante si quieres dotar el juego de un toque realista, y es basarte en situaciones del mundo real. Aquí puede complicarse la búsqueda de recursos si quieres desarrollar tu aventura en un contexto muy fuera de lo mainstream. Quizás tengas que recurrir a bibliografía especializada como diarios de viaje o monográficos.

 

b) La narrativa emergente

Es la que se crea a raíz de interactuar el jugador con las mecánicas. Esta interactividad y sus consecuencias son lo que hará sentir al jugador parte del universo (“he derrotado”, “he ganado”). De aquí extraerá el alumnado su aprendizaje más significativo. Asimismo, es un entorno óptimo para generar historias colectivas en un grupo de clase que ayuden a reforzar la relación de los estudiantes.

Esto es especialmente interesante en las experiencias gamificadas: mientras en un videojuego se ofrecen posibilidades limitadas, la gamificación en el aula da lugar a la magia de lo imprevisible porque casi todo se desarrolla con la imaginación del alumno. Por eso es importante que encuentres la manera de descubrir cómo son tus alumnos para prever qué tipo de situaciones pueden desarrollarse, al menos hasta cierto punto. Sobre todo, permite que sus decisiones marquen la diferencia.

 

África Curiel, lingüista y experta en diseño de videojuegos, explicaba en una charla de 2016 que ambos tipos se pueden identificar con dos etapas de la estructura narrativa clásica. La embebida sería el planteamiento, lo que ya existe; y la emergente respondería al nudo o desarrollo de la aventura. El desenlace lo definiría el resultado de las acciones del jugador.

Si quieres profundizar con obras especializadas, te recomendamos prestar atención a teóricos como Jesper Juul (The Open and the Closed: Game of emergence and games of progression), Henry Jenkins (Game Design as Narrative Architecture), Josué Monchan (Emergencia en el apocalipsis zombi. Mecanismos para la creación de narrativas emergentes en DayZ) y Ángel Codón. También te será útil el canal de Youtube La mazmorra de Pacheco, sobre juegos de rol.

Si te gusta ¡pásalo!

Publicado por Samanta Sempere

Consultora de marketing digital y periodista made in Elche, 26 años. Adoro los videojuegos casi tanto como la pizza hawaiiana. Mis especialidades son la gestión de redes sociales, el SEO copywriting y los chistes malos, de esos que te quitan las ganas de vivir.

Deja una respuesta